
"Yo soy yo y mi circunstancia... Y si no salvo mi circunstancia, no me salvo yo" José Ortega y Gasset
lunes, 18 de agosto de 2008
Mis 3 palabras favoritas

domingo, 17 de agosto de 2008
Felicidad

viernes, 15 de agosto de 2008
Se ama más en el silencio que en el grito...
No somos héroes. Nunca lo fuimos. Intentar escribirte resulta en veces inútil, otras tantas imposible. No se puede contar lo que nunca fue, no podemos abrazar sueños que no nos tocaron, ni recordar aromas que no nos pertenecieron. Contarla se convierte en el último acto desesperado por aferrarnos, aferrarme a la idea de ti.
Todo es mentira, nada es cierto, incluso estas líneas. Cuando se piensa bien, con cuidado, lejos de los eufemismos y de las falsas imágenes que invariablemente todos nos dibujamos, se alcanza a presentir. Libres de los seguros, de las ideas que parecen inmutables y que en realidad sólo están ahí orgullosas, traicioneras, pendiendo de los hilos de nuestra mente; se puede sentir, casi palpar, casi tocar, la terrible pero aun así liberadora sensación del sin sentido. Cargamos tanto nuestras vidas con mentiras, con frases hechas, que terminamos por llenarnos, asquearnos de la nada.
Desesperados, angustiados por darle un dios a nuestras oraciones, un nombre a nuestros vacíos, nos encadenamos para darle un “hasta que la muerte los separe” a nuestra soledad. No hay certezas, no puede haberlas. Estamos solos.
Tu mirada impertinente. No pude salvarte, quiero que te quedes ahí, en el abismo.
miércoles, 13 de agosto de 2008
Cuando tengas ganas de morirte
Quédate dos días sin comery veras que hermosa es la vida: carne, frijoles, pan.
Quédate sin mujer: verás.
Cuando tengas ganas de morirte no alborotes tanto: muérete y ya.
Jaime sabines
lunes, 12 de mayo de 2008
De Vuelta al Silencio
sábado, 3 de mayo de 2008
Básicos

Entonces, de repente, y sólo esporádicamente, ocurre pensar que talvez somos más sencillos, mucho más simples, y muy a nuestro pesar, básicos. Así, hablar sin parar puede ser sólo un intento por enterrar las palabras que precisan llegar a la superficie. El silencio más profundo quizá sea un grito interminable disfrazado de una mirada impaciente. Los rostros impasibles, seguramente guardan un montón de ansiedades, desesperanzas; y los nerviosos quizá escondan la calma más definitiva. Los derrotados quizá triunfaron, y los que triunfaron en verdad fracasaron.
Aplazar lo inaplazable, hablar de lo que no es posible nombrar, caminar hacia el abismo con absoluta confianza, ahogarnos para ser rescatados, afrontar nuestros temores por miedo a ser cobardes; caer para evitar la caída. Tener la certeza de que no hay más orden que el caos.
martes, 22 de abril de 2008
Me estoy acostumbrando al silencio...

Aprendí a callar, y me acostumbré; creo que aún no termino de callar y de tanto silencio las palabras siguen acumulándose dentro… muy dentro. El tiempo quizá las hará salir, el tiempo quizá las borre, o mejor aún, las destruya. Y entonces desde ese lugar, desde el vacío completo, podré inventar un lenguaje nuevo.
