"Yo soy yo y mi circunstancia... Y si no salvo mi circunstancia, no me salvo yo" José Ortega y Gasset
domingo, 7 de septiembre de 2008
Voces
Onetti, La Vida Breve
Es imposible entender algunas cosas con la cabeza fría. Resulta inútil tratar de comprender razones cuando no las existen. Porque somos más que cabeza, porque también somos tercos, irracionales, cursis, melodramáticos... hay voces que sólo se escuchan desde la desesperación.
martes, 2 de septiembre de 2008
La Insoportable Levedad del Ser

"¿Qué buscaba en ellas? ¿Qué era lo que le llevaba hacia ellas? ¿No es el acto amoroso la eterna repetición de lo mismo?
No. Siempre queda un pequeño inimaginable. El carácter del -yo- se esconde precisamente en lo que hay de inimaginable en el hombre. Sólo somos capaces de imaginarnos lo que es igual en otras personas, lo general. El -yo- individual es aquello que se diferencia de lo general, o sea, lo que no puede ser adivinado ni calculado de antemano, lo que en el otro es necesario descubrir, desvelar, conquistar.
Si se pudiera expresar con números, hay entre ellos una millonésima de diferencia y novecientas noventa y nueve mil novecientas noventa y nueve millonésimas de similitud. Tomás está poseído por el deseo de apoderarse de esa millonésima diferencial que distingue a una mujer de las demás mujeres.
Por supuesto, podemos preguntarnos por qué buscaba esa millonésima diferencial precisamente en el sexo. ¿Es que no podía encontrarla, por ejemplo en la forma de andar, en los placeres culinarios o en las preferencias artísticas de tal o cual mujer?
Por supuesto, la millonésima diferencial está presente en todos los campos de la vida humana, sólo que en todos los demás está al alcance del público, no es necesario descubrirla, no hace falta el escapelo. El que una mujer prefiera el queso a las tartas y no soporte la coliflor, es también síntoma de originalidad, pero esa originalidad nos convence inmediatamente de que es superflua, inútil, y de que no tiene sentido dedicarle nuestra atención ni a buscar en ella valor alguno. Únicamente en la sexualidad la millonésima diferencial aparece como algo extraordinario, porque no está al alcance del público y es necesario conquistarla".
domingo, 24 de agosto de 2008
Lo que se le puede hacer al amor

Lo mejor olvidarlo,
tirarlo al cesto de la basura,
dejarlo ir como camión lleno,
quemarlo en la hoguera,
mandarlo a pagar impuestos.
El amor no sabe de libertad.
¿Qué se puede hacer con el amor?
Darle un batazo a la mala,
echarle los perros,
delatarlo ante la procuraduría de justicia,
encarcelarlo hasta que se muera de hambre.
El amor es celoso y compulsivo.
¿Qué se puede hacer con el amor?
Amordazarlo bien,
desecharlo por los caños,
violarlo en despoblado,
bañarlo con ácido de batería
hasta que quede reducido a nada
El amor no merece más
¿Qué se puede hacer con el amor'
Vaciarle la cacerola con el aceite de las papas fritas,
rogarle que tome clases de costura,
cortarle las alas,
mutilarle las manos,
abrirle los ojos y cerrarle la cartera
porque quien lo tiene está paralítico
Arturo Accio
lunes, 18 de agosto de 2008
Mis 3 palabras favoritas
domingo, 17 de agosto de 2008
Felicidad

viernes, 15 de agosto de 2008
Se ama más en el silencio que en el grito...
No somos héroes. Nunca lo fuimos. Intentar escribirte resulta en veces inútil, otras tantas imposible. No se puede contar lo que nunca fue, no podemos abrazar sueños que no nos tocaron, ni recordar aromas que no nos pertenecieron. Contarla se convierte en el último acto desesperado por aferrarnos, aferrarme a la idea de ti.
Todo es mentira, nada es cierto, incluso estas líneas. Cuando se piensa bien, con cuidado, lejos de los eufemismos y de las falsas imágenes que invariablemente todos nos dibujamos, se alcanza a presentir. Libres de los seguros, de las ideas que parecen inmutables y que en realidad sólo están ahí orgullosas, traicioneras, pendiendo de los hilos de nuestra mente; se puede sentir, casi palpar, casi tocar, la terrible pero aun así liberadora sensación del sin sentido. Cargamos tanto nuestras vidas con mentiras, con frases hechas, que terminamos por llenarnos, asquearnos de la nada.
Desesperados, angustiados por darle un dios a nuestras oraciones, un nombre a nuestros vacíos, nos encadenamos para darle un “hasta que la muerte los separe” a nuestra soledad. No hay certezas, no puede haberlas. Estamos solos.
Tu mirada impertinente. No pude salvarte, quiero que te quedes ahí, en el abismo.
miércoles, 13 de agosto de 2008
Cuando tengas ganas de morirte
Quédate dos días sin comery veras que hermosa es la vida: carne, frijoles, pan.
Quédate sin mujer: verás.
Cuando tengas ganas de morirte no alborotes tanto: muérete y ya.
Jaime sabines
